Realizan la JEFS México 2025
31/01/2025
(Tlaquepaque, Jalisco a 18 de enero de 2025) En un ambiente de reflexión y encuentro, el pasado sábado 18 de enero en el Teologado Salesiano de Tlaquepaque, Jalisco; la Familia Salesiana (FS) de México participó de su Jornada de Espiritualidad 2025.
La Jornada de Espiritualidad de la Familia Salesiana de México (JEFS México), se realizó bajo el lema del Aguinaldo 2025: “Anclados en la Esperanza: Peregrinos con los Jóvenes”. Este evento reunió a representantes de diversas ramas de la FS, quienes compartieron momentos de oración, formación y diálogo.
Este encuentro inició con la presentación del objetivo del encuentro por los Delegados para la Familia Salesiana de México Norte, el P. Osvaldo Gorzegno, SDB, y Sor Soraida Moreno, FMA. Después, el P. Filiberto González, SDB, Inspector de México-Guadalajara (MEG) de forma presencial y el P. Ignacio Ocampo, Inspector de México-México (MEM), de manera remota; dirigieron un mensaje de bienvenida a los presentes. El momento de oración estuvo a cargo de las Hijas de María Auxiliadora, quienes invitaron a los participantes a profundizar sobre la confianza en Dios.
El programa incluyó dinámicas grupales, plenarios para compartir resonancias y un Rally sobre el “Año Jubilar”. Este espacio fue enriquecido por la participación tanto presencial como virtual. Los momentos centrales de formación fueron: La conferencia sobre “el Aguinaldo 2025”, por el Teólogo Óscar Rodríguez, SDB; y el trabajo por equipos, acerca del “ser signos de esperanza” y “promotores” de la solidaridad, el compromiso y la misión salesiana.
Durante la JEFS México, los participantes tuvieron la oportunidad de enlazarse vía online con las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana celebradas en Turín, Italia. Alejandra Salazar, SC, Delegada para la Familia Salesiana de MEG, estableció la conexión con Don Stefano Martoglio, Vicario del Rector Mayor, quien en su mensaje insistió en la importancia de «vivir en el encuentro con Dios, un Dios que nos ancla y nos sujeta en la esperanza».
La jornada concluyó con la Eucaristía y un convivio, donde se buscó fortalecer la fraternidad y recordar que la misión de Don Bosco sigue vigente: Nos toca “ser luz y esperanza para los jóvenes más pobres y marginados”.
La Jornada de Espiritualidad de la Familia Salesiana de México (JEFS México), se realizó bajo el lema del Aguinaldo 2025: “Anclados en la Esperanza: Peregrinos con los Jóvenes”. Este evento reunió a representantes de diversas ramas de la FS, quienes compartieron momentos de oración, formación y diálogo.
Este encuentro inició con la presentación del objetivo del encuentro por los Delegados para la Familia Salesiana de México Norte, el P. Osvaldo Gorzegno, SDB, y Sor Soraida Moreno, FMA. Después, el P. Filiberto González, SDB, Inspector de México-Guadalajara (MEG) de forma presencial y el P. Ignacio Ocampo, Inspector de México-México (MEM), de manera remota; dirigieron un mensaje de bienvenida a los presentes. El momento de oración estuvo a cargo de las Hijas de María Auxiliadora, quienes invitaron a los participantes a profundizar sobre la confianza en Dios.
El programa incluyó dinámicas grupales, plenarios para compartir resonancias y un Rally sobre el “Año Jubilar”. Este espacio fue enriquecido por la participación tanto presencial como virtual. Los momentos centrales de formación fueron: La conferencia sobre “el Aguinaldo 2025”, por el Teólogo Óscar Rodríguez, SDB; y el trabajo por equipos, acerca del “ser signos de esperanza” y “promotores” de la solidaridad, el compromiso y la misión salesiana.
Durante la JEFS México, los participantes tuvieron la oportunidad de enlazarse vía online con las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana celebradas en Turín, Italia. Alejandra Salazar, SC, Delegada para la Familia Salesiana de MEG, estableció la conexión con Don Stefano Martoglio, Vicario del Rector Mayor, quien en su mensaje insistió en la importancia de «vivir en el encuentro con Dios, un Dios que nos ancla y nos sujeta en la esperanza».
La jornada concluyó con la Eucaristía y un convivio, donde se buscó fortalecer la fraternidad y recordar que la misión de Don Bosco sigue vigente: Nos toca “ser luz y esperanza para los jóvenes más pobres y marginados”.