Profesión Perpetua de cuatro salesianos

03/07/2025
Profesión Perpetua de cuatro salesianos

(Tlaquepaque, Jalisco. 19 de junio de 2025) En el marco de la Asamblea de la Comunidad Inspectorial (ACI) 2025 y la Solemnidad Corpus Christi, en el templo de “Cristo Resucitado” de Tlaquepaque, Jalisco cuatro salesianos dieron su "sí" a vivir perpetuamente su compromiso en la Congregación Salesiana.

En compañía de familiares, amigos, jóvenes y miembros de la Familia Salesiana; el pasado 19 junio, el P. Filiberto González, SDB, Superior de la Inspectoría salesiana de México- Guadalajara (MEG), presidió la profesión perpetua de: Juan Ricardo De León, SDB, Jesús Emmanuel López, SDB, Óscar Noé Rodríguez, SDB, y Jean Shender St-Fleur, SDB, quienes son actualmente estudiantes de teología de segundo año. Tres de ellos procedentes de la Inspectoría de MEG y uno perteneciente a la Inspectoría de Haití (HAI).

Antes del rito de la profesión perpetua, el Inspector en su homilía destacó la importancia del amor y la entrega: «Profesar la fe y prometer amor, son actos que definen la calidad de un ser humano. Creer y amar te hacen salir de ti mismo para fiarte y entregarte a otra persona [...]. Eso pasa también cuando profesamos para toda la vida. Le decimos a Dios que creemos en Él y que lo amamos con todo lo que somos y sobre todas las cosas». Después, cada uno de ellos se dirigió a Dios, de acuerdo a la fórmula de la profesión — contenida en el artículo 24 de las Constituciones de los Salesianos de Don Bosco—, con estas palabras: «Como respuesta al amor de Jesús, tu Hijo, que me llama a seguirlo más de cerca, y, conducido por el Espíritu Santo, que es luz y fuerza, yo, con plena libertad, te ofrezco todo mi ser». Prometiendo también, gastar todas sus fuerzas, especialmente por los jóvenes más pobres.

Posterior a la confirmación de su fidelidad y “sí” definitivo; Juan Ricardo, Jesús Emmanuel, Óscar Noé y Jean Shender recibieron el cirio encendido de manos del P. Filiberto, como signo de su bautismo y expresión profunda de su vocación como “luz del mundo” al estilo de Don Bosco. Para finalmente, firmar sobre el altar su compromiso definitivo.